¿Dónde se pone el diente para el Ratoncito Pérez?
La tradición más conocida es dejarlo debajo de la almohada, pero no hay una única regla. Puedes adaptar el lugar a la edad del niño, a vuestra casa y a lo fácil que quieras que sea preparar la visita por la noche.
Debajo de la almohada
Es la opción clásica y probablemente la que más niños conocen. Funciona muy bien si el diente está dentro de un pequeño sobre, una bolsita o una cajita plana. Así es más fácil encontrarlo sin tener que mover demasiado la almohada mientras duerme.
En una cajita junto a la cama
Una caja guardadientes en la mesilla evita el problema de buscar el diente entre las sábanas. También permite conservar el mismo recipiente para todos los dientes y convertirlo en un objeto asociado a la visita.
Junto a la puerta del Ratoncito
Si habéis colocado una puerta pequeña en el rodapié, el diente puede dejarse al lado. De esta forma toda la escena queda concentrada en el mismo lugar y es más sencillo añadir una carta, una moneda o unas pocas huellas.
¿Se lleva siempre el diente?
No necesariamente. Algunas familias prefieren guardarlo como recuerdo y hacen que Pérez deje una nota explicando que esa noche ha decidido no llevárselo. Otra opción es sustituirlo por una pequeña piedra brillante, una moneda o un certificado. La tradición puede tener vuestras propias reglas.
Un detalle que facilita mucho la noche
Deja preparado de antemano el lugar exacto donde irá el diente y el regalo. Si el niño participa en esa preparación, la espera forma parte de la experiencia y tú tendrás menos improvisación cuando se duerma.